domingo, 17 de agosto de 2008

Contradicciones naturales

Alexandra Miranda se perdió el primer día y no logró ser puntual. No era de aquel país. Y, por entonces, no entendía bien el idioma. Recordó una vieja advertencia: "Nadie dijo que iba a ser fácil". Pero, pese a todo, quería descubrir qué era lo que allí le esperaba.

Cuando todo acabó, como siempre, otro mundo de sensaciones volvía a empezar:

"Dois sentimentos aparentemente antagónicos repetem-se: sinto-me perdida por não saber onde vou parar mas tenho muita vontade de descubrir-lo". Alexandra Miranda (Junio 2008).

viernes, 15 de agosto de 2008

Kalokairi, la palabra más bella en verano

Hay palabras bellas, que solo su sonoridad reviste mucho más que su sentido.

En catalán: suau, xiuxiueig, somni, dolç, tardor

En francés: amour, visage, douceur, plouré, sable

En inglés: beautiful, autumn, dreams, feeling, forever

En italiano: gioia, sentire, solitudine, voglio, danzare

En alemán: träne, freundschaftlich, baum, kokett, kleid

En portugués: saudade, degustaçáo, ubiquidade, aulinhas

En español: nenúfares, olvido, solemnidad, alteza, silencio

Y todas las lenguas del mundo lucen palabras hermosas y profundas que, a menudo, dicen más que su significado. De todas ellas, la expresión más bella viene de una palabra griega, kalokairi.

Kalokairi nace de dos términos, kalos, que quiere decir "precioso", y kairos, que significa "tiempo". Pero no debe traducirse simplemente como "tiempo precioso", sino que es aquel momento irrepetible, único, próspero e incluso eterno. Es, quizás, el momento que esperamos vivir cada verano, la ilusión de un instante que graba con su eco el recuerdo de todo el año.

Y justo ahora... un mensaje con poca concordancia a la teoría anterior: "Agosto es un domingo muuuy largo". Y respondo: ¡Kalokairi, kalokairi!

jueves, 7 de agosto de 2008

Las vacaciones como parte del todo

Si se escribe en YouTube "15 días en agosto", una voz impávida y casi afónica de un supuesto niño contará que cuando sea mayor no quiere ser nada. Famosa pregunta aquella que tantas veces los adultos hacen a los niños, para muchos de los cuales resulta trabajosa de responder. Los listillos dicen que ricos, los más osados, astronautas, y los que están tomando la decisión, te contestan con un "profe".

Una vez dije que de mayor quería ser "mala". Sí, mala porque vi que, a diferencia de las películas y de las series de televisión, en la realidad muchas veces ganan los malos. Pero que no se tome en consideración, lo hice sólo para provocar. Lo que iba a ser lo tenía claro.

Pero no se trata de qué queramos ser o qué lleguemos a ser. La visión que ofrece este vídeo es algo amorfa y desproporcionada pese a su tono reflexivo. No creo que la vida sea un engorro de 350 días anuales para conseguir la quincena vacacional en el mes de agosto. Es más, los españolitos como se decía antaño o cualquier europeísta, sudamericano, catalán o ciudadano del mundo no se debería tomar las vacaciones como ese reducto separado del año, regalo de los dioses del Olympo, o el sentido de su existencia. La vida, pese a sus incongruencias, es mucho más rica; también en febrero, en mayo o en noviembre.

martes, 22 de julio de 2008

Me faltan las palabras

Raro. Decimos que algo es raro cuando queremos explicar una cosa o una situación que nos causa un efecto extraño y no sabemos bien cómo definirla.

Dijo el poeta maldito Baudelaire que lo que no se puede describir con palabras no existe. A veces he estado de acuerdo con esa afirmación y otras no. Es posible que la profesión me lleve a lo primero y las raras experiencias de la vida a lo segundo.

domingo, 20 de julio de 2008

Los excesos

En contra de ese consejo que nos dice que debemos buscar el equilibrio, algunas personas dicen que hay que pecar por exceso antes que permanecer de brazos cruzados. Una mujer que considero mítica y un modelo a seguir, ya entrada en sus cincuenta, lo dejó caer abiertamente: "Mejor pasarse que no llegar". Y esto aplicable a "casi todo".

¡Ojo! Puede darse el caso que prefiramos seguir otras recomendaciones, como la que asegura: "Si puedes dar un paso, no des dos". Así que cada uno se acoja a la enmienda que más le convenga.

Los excesos... Buenos o no tan buenos. El escritor Javier Reverte, tras uno de sus viajes a Grecia, también aboga claramente por ellos:

"Una de las más famosas normas de la Antigüedad clásica fue aquella grabada en el friso del templo de Apolo, en Delfos: 'Nada en exceso'. Cuesta creer que fuera un griego quien la pronunció. Porque en Grecia es todo lo contrario: es la pasión desbocada, es el exceso sin bridas, es la aventura de la razón lanzada cuesta abajo y sin freno del que poder echar mano. La filosofía, el arte, la poesía y la historia de este pueblo están escritos sin paracaídas. Saltaron al vacío, sin ninguan cuerda que les sujetara.

>> Lo hicieron con su pensamiento, retando la brutalidad de sus dioses irracionales y caprichosos. Lo hicieron con su poesía, ideando hombres y mitos ejemplares que pudieran servir, al menos, como pequeña norma para transitar dignamente por lo senderos injustos e infelices de la vida. Buscaron un canon de belleza en su arte propiamente humano: la belleza de un dios desdeñoso hasta la altura de un dios, no la belleza de un dios desdeñoso de los hombres inferiores. Pintaron su propia historia con la pasta de los sueños, y lo hicieron siempre armados de coraje.

>> Cualquier tarea que emprendieran la dictaba el exceso. Fueron audaces. Y contagiaron, y quizá todavía contagian, a cualquiera que se acerca a sus territorios. Porque todo arte supremo, toda civilización que se precie de sí misma, debe ser antes que nada, excesiva y audaz".

Javier Reverte.
Corazón de Ulises.

domingo, 13 de julio de 2008

Aliento

Inhalar y exhalar... Respiración.
A veces en la vida hay momentos difíciles en los que nos cuesta respirar.
Cuando la confianza desaparece...
Aliento.

Kim Ki-Duk


Dice el director de cine Kim Ki-Duk que le gusta hacer que cosas improbables ocurran. Lo demuestra en Aliento, una película que pone en escena dos vidas que no tendrían que cruzarse jamás: la de un hombre que está en el corredor de la muerte y la de una mujer casada. Y aún así, se encuentran.

Los diálogos en Aliento son muchas veces sordos, casi soliloquios, porque el habla y la réplica de uno no implica la respuesta de su interlocutor. El odio se entremezcla con el amor y la confusión; la celda del condenado se convierte en un campo de flores primaverales; y del silencio y lágrimas, se pasa a la canción jocosa y viceversa. En otras palabras, Kim Ki-Duk se cree capaz de mezclar el agua con el aceite y mostrárselo a los espectadores como el suceso más natural del planeta.

El cineasta surcoreano es consciente de que su modo de pensar "difiere del de los demás" hasta el punto de que no le importa "seguir hablando solo" a través del cine. También confiesa la fórmula que utiliza para escribir el guión de sus películas. Sigue fielmente un dicho de Corea que dice: 'Escribe deprisa, con un solo trazo de pincel', lo que delata que el producto final es muy parecido al brainstorming o lluvia de ideas que acontece sobre su cabeza en cada historia.

martes, 8 de julio de 2008

Miedo del miedo

A veces nos sorprende que sea necesario sentir miedo. No queremos tenerlo aunque comúnmente da puntos a nuestras experiencias: si por algo sentiste miedo, no lo olvidarás, lo contarás con más ímpetu y te habrá servido de aprendizaje.

Los psicólogos dicen que no es el miedo sino la forma en que nos enfrentamos a una situación determinada la que nos hace crecer. Se trata de transformar el miedo en energía positiva.

En mi caso, ha sido difícil hoy ponerlo en práctica. Acostumbrada a patinar, tras una caída de muy señor mío hace dos semanas, vuelvo a sentir miedo a ir sobre ocho ruedas. Para más inri, una de los testigos oculares que se acercó y me dijo: "Uy, te has debido dar en el cóccix, a mi mujer le pasó y está fatal" -comentario que no me fue de gran ayuda- me ha vuelto a ver y, claro, se ha extrañado. "No me dolió más que aquel día", le he dicho. Y me he ido como si tal cosa. Era cierto, el único resquicio fue un moratón que ya no está. Y sin embargo ya no es lo mismo, ahora no son los patines los que me frenan, sino el miedo.

Fuentes del miedo

Pero el miedo puede ser ambiguo. Y puede ser, también, por decisiones por las que nos va la vida. El grupo musical Els Pets lo canta así: "Miedo de dormir y que al despertarme todo haya cambiado. Miedo de hablar. De callar. Miedo del miedo".

La conclusión de todo vendría a ser que debemos sentir miedo pero no vivir con miedo. Y para ambas cosas también propongo letras de canciones o máximas. Para lo segundo, una frase de Edmund Burke: "El miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros". Mientras que para sentir temor de forma prudente, he aquí una canción popular:

"Qui canta
els seus mals espanta
cantem-ne una cançó,
cantem-ne cent quaranta,
cantem-ne un milió".

"Quien canta
su mal espanta
cantemos una canción,
cantemos 140,
cantemos un millón".

Y, otra canción, esta vez de Rosana: "Si alzamos bien la yema de los dedos, podemos de puntillas tocar el universo. Así, sin miedo".